—Tú, Benjy —dijo Luster—. Vuelve
—No sirve de nada mirar por la reja, dijo T. P. La señorita Caddy ya se fue muy lejos. Ya se casó y te dejó. No sirve de nada que te agarres de la reja y llores. No te puede oír.
¿Qué es lo que quiere, T. P.? Dijo mamá. ¿No puedes jugar con él y mantenerlo tranquilo?
Él quiere ir allá abajo y mirar por la reja, dijo T. P.
—Bueno, no puede hacerlo, dijo mamá. Está lloviendo. Tendrás que jugar con él y mantenerlo tranquilo. Tú, Benjamín.
Nada lo va a callar, dijo T. P. Él piensa que si baja hasta la reja, la señorita Caddy va a volver.
—Tonterías —dijo mamá.
Podía oírlos hablar. Salí por la puerta y no podía oírlos, y