No miré atrás las ranas arborícolas no me hacían caso la luz gris como musgo en los árboles lloviznando pero aun así no iba a llover al cabo de un rato di la vuelta regresé al linde del bosque tan pronto como llegué comencé a oler madreselva otra vez pude ver las luces del reloj del palacio de justicia y el resplandor del pueblo la plaza en el cielo y los sauces oscuros a lo largo del arroyo y la luz en las ventanas de mamá la luz todavía encendida en el cuarto de Benjy y me agaché para pasar la cerca y crucé el pasto corriendo corrí en el pasto gris entre los grillos la madreselva cada vez más fuerte y el olor a agua entonces pude ver el agua del color de la madreselva gris me tendí en la orilla con la cara cerca del suelo para no poder oler la madreselva ya no podía olerla y me quedé allí tendido sintiendo la tierra atravesando mi ropa escuchando el agua y al cabo de un rato ya no respiraba tan hondo y me quedé allí pensando que si no movía la cara no tendría que respirar hondo y olerla y entonces ya no estaba pensando en nada en absoluto
ella vino por la orilla y se detuvo no me moví es tarde vete a casa qué haces vete a casa es tarde está bien sus ropas crujieron no me moví dejaron de crujir vas a entrar como te dije
No oí nada
Caddy sí lo haré si tú quieres que lo haga lo haré
Me incorporé ella estaba sentada en el suelo con las manos entrelazadas alrededor de la rodilla vete a la casa como te dije sí haré cualquier cosa que quieras cualquier cosa sí ni siquiera me miró la agarré del hombro y la sacudí con fuerza cállate
La sacudí te callas te callas sí ella levantó la cara entonces vi que ni siquiera me estaba mirando para nada podía ver ese borde blanco levántate
la saqué estaba floja la puse de pie ándate ahora lloraba todavía Benjy cuando te fuiste ándate cruzamos el arroyo el techo quedó a la vista