Si no te gusta, señorita, más vale que te largues, dijo Jason.
Voy a hacerlo, dijo Quentin. No te preocupes.
Versh dijo: «Hazte un poco para atrás, para que pueda secarme las piernas». Me empujó un poco hacia atrás. «No vayas a empezar a berrear ahora. Todavía lo puedes ver. Eso es todo lo que tienes que hacer. A ti no te ha tocado estar bajo la lluvia como a mí. Naciste con buena estrella y no lo sabes». Se acostó boca arriba frente al fuego.
“You know how come your name Benjamin now,” Versh said. “Your mamma too proud for you. What mammy say.”
—Quédate quieto ahí y déjame secarme las piernas —dijo Versh—. O ya sabes lo que te haré. Te voy a curtir el lomo.
Podíamos oír el fuego y el tejado y a Versh.
Versh se levantó de un salto y encogió las piernas. Padre dijo: «Muy bien, Versh».
—Yo le daré de comer esta noche —dijo Caddy—. A veces llora cuando le da de comer Versh.
—Sube esta bandeja —dijo Dilsey—. Y date prisa en bajar a darle de comer a Benjy.
—¿No quieres que Caddy te dé de comer? —dijo Caddy.
¿Tiene que dejar esa vieja y sucia zapatilla en la mesa?, dijo Quentin. Por qué no le das de comer en la cocina. Es como comer con un cerdo.
Si no te gusta cómo comemos, más te vale no sentarte a la mesa, dijo Jason.