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nydus/History of the Peloponnesian WarPublic
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XVII. El diálogo de los melios

el tratado y declarar la guerra a Atenas, proclamaron no obstante que cualquiera de los suyos que lo deseara podía saquear a los atenienses. Los corintios también iniciaron hostilidades contra los atenienses por rencillas particulares de ellos mismos; pero el resto de los peloponesios se mantuvo tranquilo. Entre tanto, los melios atacaron de noche y tomaron la parte de las líneas atenienses situada frente al mercado, mataron a algunos de los hombres e introdujeron grano y todo lo demás que pudieron hallarles de utilidad, tras lo cual regresaron y se mantuvieron tranquilos, mientras los atenienses tomaban medidas para custodiar mejor en el futuro.

El verano había terminado ya.

El invierno siguiente, los lacedemonios tuvieron la intención de invadir el territorio de Argos, pero al llegar a la frontera hallaron desfavorables los sacrificios para el cruce y se volvieron atrás. Esta intención suya hizo sospechar a los argivos de algunos de sus conciudadneos, a varios de los cuales arrestaron; otros, sin embargo, lograron escapar.

Por la misma época, los melios tomaron de nuevo otra sección de las líneas atenienses que estaba débilmente guarnecida. Como consecuencia, al llegar después refuerzos desde Atenas bajo el mando de Filócrates, hijo de Demeas, el sitio prosiguió con vigor; y al producirse una traición en el interior, los melios se rindieron a discreción ante los atenienses, quienes pasaron por las espada a todos los hombres en edad militar que capturaron, vendieron como esclavos a las mujeres y a los niños, y más tarde enviaron a quinientos colonos para habitar ellos mismos el lugar.

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