Este fue el mayor logro helénico de cuantos hubo en esta guerra, o, en mi opinión, en la historia helénica; a la vez el más glorioso para los vencedores y el más calamitoso para los vencidos.
Fueron derrotados en todos los frentes y por completo; todo cuanto sufrieron fue grande; fueron destruidos, como suele decirse, con una destrucción total, su flota, su ejército—todo fue destruido, y pocos de entre muchos regresaron a casa.