una resolución indomable, autocontrol y una tolerancia elevada de virtud a bendición, además del corazón más bondadoso y sincero que late—todo ello conforma su equipo para la noble labor que realiza en pro de la humanidad—, una labor tanto teórica como práctica, pues sus puntos de vista son tan amplios como su compasión que todo lo abarca. Le cuento estos hechos para que sepa por qué tengo tanta confianza en él. Le he pedido que venga de inmediato. Mañana volveré a ver a la señorita Westenra. Quedó en encontrarse conmigo en los Grandes Almacenes, para que yo no alarme a su madre
“ 2 de septiembre. “Mi buen amigo— “Cuando he recibido su carta ya voy hacia usted. Por buena fortuna puedo partir en este preciso instante, sin agravio para ninguno de aquellos que han confiado en mí. De haber sido otra la fortuna, entonces habría sido malo para quienes han confiado, pues acudo a mi amigo cuando él