ruego, de ser posible, que no le ilumine al respecto, no sea que le cause daño. Nuevamente le pido perdón y que me disculpe. “ Van Helsing. ”
“ 25 de septiembre. — Ven hoy en el tren de las diez y cuarto si puedes tomarlo. Puedo verte a cualquier hora que llames.
“ Wilhelmina Harker. ”
Diario de Mina Harker. 25 de septiembre. —No puedo evitar sentir una gran emoción a medida que se acerca la hora de la visita del Dr. Van Helsing, pues de algún modo espero que arroje algo de luz sobre la triste experiencia de Jonathan; y como atendió a la pobre y querida Lucy en su última enfermedad, podrá contarme todo acerca de ella. Esa es la razón de su venida; se trata de Lucy y de su sonambulismo, y no de Jonathan. ¡Así que nunca llegaré a saber la verdadera verdad! Qué tonta soy. Ese terrible diario se apodera de mi imaginación y lo tiñe todo con algo de su propio color. Por supuesto que se trata de Lucy. Ese hábito regresó a la pobre y querida amiga, y aquella noche terrible en el acantilado debió de haberla enfermado. Con mis propios asuntos, casi había olvidado lo enferma que estuvo después. Ella debió de haberle hablado de su aventura de sonambulismo en el acantilado, y de que yo lo sabía todo al respecto; y ahora él quiere que le cuente lo que ella sabe, para poder comprender. Espero haber hecho bien en no decirle nada de esto a la señora Westenra; nunca me lo perdonaría si alguna acción mía, aunque fuera por omisión, le hubiera causado daño a