CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/The Sword of DamoclesPublic
Página 65 de 571
Table of Contents

VII. La señora Sylvester

El joven Mandeville se sintió herido. Había esperado alguna muestra de aprobación por parte de su tío, o al menos alguna manifestación de simpatía. Su expresión reflejaba su desilusión.

—Esperabas convertirme con esta historia —continuó el anciano, deteniéndose con cierto pesar ante su sobrino—; nada podría convertirme sino...

—¿Qué? —inquirió Mandeville tras esperar en vano a que el otro terminara.

“Algo que jamás encontraremos en el torbellino de la vida elegante de Nueva York. Una mujer con fe para recompensar y alma para comprender una confianza tan incondicional como la suya”.

“Pero creo que la señorita Preston es esa clase de muchacha y será esa clase de mujer. Su aspecto, sus últimas palabras lo demuestran”.

“Nada lo prueba sino el tiempo y en cuanto a tu creencia, yo también he creído”.

Then as if fearing he had said too much, assumed his most businesslike tone and observed, “But we will drop all that; you have resolved to quit music and enter Wall Street, your object money and the social consideration which money secures. Now, why Wall Street?”

“Porque no se me ocurre ningún otro medio para conseguir lo que deseo, en el lapso de tiempo que consentiría en hacer esperar a una joven de la posición de la señorita Preston”.

—¡Hum! Y supongo que tienes dinero, ¿el cual pretendes arriesgar a la suerte?

“¡Algunos! Los suficientes para empezar; una cantidad pequeña para usted, pero suficiente si tengo suerte”.

65