CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Short FictionPublic
Page 199 of 1178
Table of Contents

La incomparable aventura de un tal Hans Pfaall

De este modo, el horizonte del aeronauta siempre parece hallarse al nivel de la barquilla. Mas como el punto situado inmediatamente debajo de él parece, y está, a gran distancia por debajo suyo, se antoja por supuesto también muy distante por debajo del horizonte. De ahí la impresión de concavidad; e esta impresión ha de subsistir hasta que la elevación guarde tal proporción con el campo visual que el aparente paralelismo de la base y la hipotenusa desaparezca. > > “Pareciendo sufrir mucho las palomas por estas fechas, me determiné a devolverles la libertad. Desaté primero a una de ellas, una hermosa paloma gris moteada, y la deposité sobre el reborde del trenzado de mimbre. Se mostraba sumamente inquieta, mirando ansiosa a su alrededor, agitando las alas y emitiendo un fuerte arrullo, pero no hubo modo de persuadirla para que se animara a abandonar la barquilla. La tomé por fin y la arrojé a una media docena de yardas del globo. No hizo, sin embargo, intento alguno de descender como esperaba, sino que forcejeó con gran vehemencia para regresar, profiriendo al mismo tiempo gritos muy agudos y penetrantes. Logró al fin recuperar su anterior puesto en el reborde, pero apenas lo hubo hecho cuando su cabeza cayó sobre su pecho y pereció muerta dentro de la barquilla. A la otra no le fue tan desgraciada. Para evitar que siguiera el ejemplo de su compañera y lograra retornar, la arrojé hacia abajo con todas mis fuerzas y me complació comprobar que proseguía su descenso a gran velocidad, batiendo las alas con soltura y de un modo perfectamente natural. En brevísimo tiempo quedó fuera de vista y no me cabe duda de que alcanzó su hogar a salvo. Minina, que parecía haberse recuperado

199