CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Short FictionPublic
Page 239 of 1178
Table of Contents

Rey Pest

Iba vestido, de manera un tanto singular, con un ataúd de caoba nuevo y hermoso. Su tapa o cabecera presionaba el cráneo de quien lo llevaba, extendiéndose sobre él a la manera de una capucha, lo que confería a todo el rostro un aire de indescriptible interés. Se habían cortado agujeros para los brazos en los costados, no tanto por elegancia como por comodidad; sin embargo, el vestido impedía a su dueño sentarse tan erguido como sus compañeros; y, mientras yacía recostado contra su caballete, en un ángulo de cuarenta y cinco grados, un par de enormes ojos de besugo revolvían sus terribles blancos hacia el cielo raso con absoluto asombro ante su propia enormidad.

Delante de cada uno de los miembros del grupo había un trozo de cráneo, que se usaba como copa.

Por encima colgaba un esqueleto humano, mediante una cuerda atada a una de las piernas y sujeta a una argolla en el techo. La otra extremidad, sin semejante atadura, se apartaba del cuerpo en ángulo recto, haciendo que toda aquella estructura suelta y tintineante se balanceara y girara al capricho de cada ráfaga ocasional de viento que lograba entrar en la estancia.

En el cráneo de este espantoso ser había una cantidad de carbón encendido, que arrojaba una luz parpadeante pero intensa sobre toda la escena; mientras que ataúdes y otros enseres propios de la tienda de un funebrero se amontonaban por toda la habitación y contra las ventanas, impidiendo que ningún rayo de luz se escapara a la calle.

A la vista de aquella asamblea extraordinaria, y de su todavía más extraordinario atavío, nuestros dos marinos no se comportaron con el grado de decoro que cabría haber esperado. Legs, apoyado contra la pared cerca de la cual se hallaba, dejó caer su mandíbula inferior aún más abajo de lo habitual y abrió los ojos todo lo

239