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nydus/Short FictionPublic
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El arte del timo, considerado como una de las ciencias exactas

Si el perdedor de la bolsa lo leyera, difícilmente sospecharía que guarda relación con su propia desgracia. Pero, por supuesto, hay cinco o seis posibilidades contra una de que el descubridor se dirija a la dirección proporcionada por el timador, en lugar de a la señalada por el legítimo dueño. El primero paga la recompensa, se apodera del tesoro y se esfuma.

Bastante análoga es esta estafa. Una dama de la alta sociedad ha perdido, en alguna calle, un anillo de diamantes de un valor muy poco común. Por su recuperación ofrece una recompensa de unos cuarenta o cincuenta dólares; y da en su anuncio una descripción muy minuciosa de la gema y de su engaste, declarando que, al ser devuelta en el número tal y tal, de tal y tal avenida, la recompensa será pagada al instante, sin hacer una sola pregunta. Durante la ausencia de la dama, un día o dos después, llaman a la puerta del número tal y tal, de tal y tal avenida; aparece un criado; se pregunta por la dueña de la casa y se informa que no está, ante lo cual, asombrosa noticia, el visitante expresa su más profundo pesar. Su asunto es importante y concierne a la dama misma. De hecho, ha tenido la fortuna de encontrar su anillo de diamantes. Pero tal vez sería mejor que regresara más tarde. «¡De ningún modo!», dice el criado; y «¡De ningún modo!», dicen la hermana de la dama y la cuñada de la dama, a quienes se convoca de inmediato. El anillo es identificado a gritos, se paga la recompensa y el descubridor es casi echado a patadas. La dama regresa y manifiesta cierto disgusto hacia su hermana y su cuñada porque da la casualidad de que han pagado cuarenta o cincuenta dólares por una réplica de su anillo de diamantes: una réplica hecha de auténtica tumbaga y cuestionable pasta.

Pero como en verdad el diddling no tiene fin, tampoco lo tendría este ensayo, ni aun si insinuara la mitad de las variaciones o inflexiones de que es susceptible esta ciencia. Debo, por fuerza, poner fin a este escrito, y no puedo hacerlo mejor que con una noticia resumida de un diddle muy

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