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nydus/Short FictionPublic
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El misterio de Marie Rogêt

verdadero carácter de este buen caballero. Es un entrometido, con mucho de romántico y poco de juicio. Alguien así constituido se conducirá fácilmente, en ocasión de auténtica excitación, de modo tal que se hará sospechoso para los demasiado perspicaces o los mal intencionados. M. Beauvais (según se desprende de sus notas) tuvo algunas entrevistas personales con el redactor de L’Etoile, y lo ofendió al aventurar la opinión de que el cadáver, a pesar de la teoría del redactor, era, en descarnada realidad, el de Marie. > «Persiste —dice el periódico— en afirmar que el cadáver es el de Marie, pero no puede aportar ninguna circunstancia, además de aquellas sobre las que hemos comentado, para convencer a los demás». Ahora bien, sin volver a aludir al hecho de que jamás se habría podido aducir una evidencia más sólida «para convencer a los demás», cabe señalar que muy bien puede entenderse que un hombre cree, en un caso de esta índole, sin poseer la capacidad de esgrimir una sola razón para el convencimiento de un tercero. Nada hay más vago que las impresiones de identidad individual. Cada hombre reconoce a su prójimo, mas son raros los casos en que alguien está preparado para dar una razón de su reconocimiento. El redactor de L’Etoile no tenía derecho a ofenderse por

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