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nydus/Short FictionPublic
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El jardín paisajístico

embargo, este arte sólo es patente a la reflexión; en ningún aspecto posee la fuerza evidente de un sentimiento. Ahora bien, si imaginamos que esta sensación del Diseño Omnipotente se armoniza en un grado mesurable, si suponemos un paisaje cuya combinada extrañeza, vastedad, definición y magnificencia inspiren la idea de cultura, cuidado o superintendencia por parte de inteligencias superiores aunque afines a la humanidad, entonces el sentimiento de interés se preserva, mientras que al Arte se le hace asumir el aire de una Naturaleza intermedia o secundaria —una naturaleza que no es Dios, ni una emanación de Dios, pero que aun así es Naturaleza, en el sentido de que es la obra de las manos de los ángeles que flotan entre el hombre y Dios—”.

Fue en la consagración de su gigantesca fortuna a la materialización práctica de una visión como esta⁠—en el libre ejercicio al aire libre, resultante de la dirección personal de sus planes⁠—en el objeto continuo e incesante que estos planes le brindaban⁠—en el desdén por la ambición que aquello le permitía sentir más que fingir⁠—y, por último, fue en la compañía y la simpatía de una esposa devota, donde Ellison creyó hallar, y halló, una exención de las cuitas ordinarias de la Humanidad, con una cantidad de felicidad positiva mucho mayor que la que jamás brilló en los arrebatados devaneos de De Stäel.

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