verdad es que no veo qué más pueda hacer usted. Sin embargo—podría ser igual de conveniente rodarlo una o dos veces por la cuneta y luego entregarlo a la policía. A cualquier hora de la mañana siguiente puede usted pasarse por la comisaría y presentar una querella por agresión”.
Me conmovió mucho la bondad y el afecto hacia mi persona que se ponían de manifiesto en este excelente consejo del señor Crab, y no dejé de aprovecharlo sin pérdida de tiempo. El resultado fue que me libré del viejo fastidioso y empecé a sentirme un poco independiente y distinguido. La falta de dinero, sin embargo, fue, durante unas semanas, motivo de cierta incomodidad; pero al fin, utilizando con cuidado mis dos ojos y observando cómo marchaban los asuntos justo delante de mis narices, comprendí cómo había que conseguir el asunto. Digo «asunto» —nótese bien— porque me dicen que en latín se dice rem. A propósito, hablando de latín, ¿puede alguien decirme el significado de quocunque —o cuál es el significado de modo?