desarrollaran dentro del mismo tipo de región limitada que los suyos. Él va y viene, a intervalos regulares, dentro de un perímetro reducido, que abunda en individuos inducidos a observar su persona por el interés en la naturaleza afín de su ocupación con la de ellos. Pero cabe suponer que los paseos de Marie fuesen, por lo general, discursivos. En este caso particular, se entenderá como muy probable que ella avanzara por una ruta de una diversidad superior a la media respecto a las acostumbradas. El paralelo que imaginamos que ha existido en la mente de Le Commerciel solo se sostendría en el supuesto de que ambos individuos recorrieran la ciudad entera. En este caso, concediendo que los conocidos personales fuesen iguales, las probabilidades también serían iguales de que se produjera un número igual de encuentros personales. Por mi parte, consideraría no solo posible, sino mucho más que probable, que Marie pudiese haber avanzado, en un momento dado, por cualquiera de las muchas rutas situadas entre su propia residencia y la de su tía, sin cruzarse con un solo individuo al que conociera o por quien fuera conocida. Al contemplar esta cuestión bajo
Table of Contents
El misterio de Marie Rogêt
643