Alrededor de los márgenes del valle (que es completamente llano y está pavimentado en su totalidad con losetas planas), se extiende una hilera continua de sesenta pequeñas casas. Estas, al dar la espalda a las colinas, deben mirar, por supuesto, hacia el centro de la llanura, que se encuentra a sólo sesenta yardas de la puerta principal de cada vivienda. Cada casa tiene un pequeño jardín al frente, con un sendero circular, un reloj de sol y veinticuatro coles. Los edificios en sí son tan precisamente iguales, que de ninguna manera se puede distinguir uno del otro. Debido a su gran antigüedad, el estilo de arquitectura es un tanto peculiar, pero no por ello resulta menos llamativamente pintoresco. Están construidos con pequeños ladrillos muy cocidos, rojos, con los extremos negros, de modo que las paredes parecen un tablero de ajedrez a gran escala. Los pñones dan al frente, y hay cornisas, tan grandes como el resto de la casa, sobre los aleros y sobre las puertas principales. Las ventanas son estrechas y profundas, con paneles muy diminutos y una gran cantidad de carpintería. En el techo hay una enorme cantidad de tejas con largas orejas rizadas. La madera, en todas partes, es de un tono oscuro y abunda el trabajo de talla, aunque con una variedad de patrones muy insignificante ya que, desde tiempos inmemoriales, los entalladores de Vondervotteimittiss nunca han sido capaces de esculpir más de dos objetos: un reloj y una col. Pero estos los hacen sumamente bien, y los intercalan, con singular ingenio, dondequiera que encuentran espacio para el cincel.
Las viviendas se parecen tanto por dentro como por fuera, y los muebles responden todos al mismo plano. Los suelos son de baldosas cuadradas, y las sillas y mesas, de una madera de aspecto negruzco, con patas delgadas y torcidas de cachorro. Las repisas de las chimeneas son anchas y altas, y no solo tienen relojes de péndulo y coles esculpidas en la parte frontal, sino un reloj de péndulo real, que marca un tic-tac prodigioso, en la parte superior del centro, con una maceta que contiene una col en cada extremo a modo de escolta.