el mar y juraron que no regresarían a Focea hasta que dicha masa volviera a aparecer en la superficie. Sin embargo, cuando se disponían a zarpar hacia Círno, a más de la mitad de los ciudadanos les atacó la añoranza y el anhelo de su ciudad y de su tierra natal, faltaron a su juramento y regresaron navegando a Focea. Pero aquellos de entre ellos que aún cumplían el juramento, levantaron anclas de las islas Enusas y
- Cuando estos llegaron a Kirno, durante cinco años vivieron junto con los que habían llegado allí antes, y fundaron templos. Luego, como saqueaban las propiedades de todos sus vecinos, los tirsenos y los cartagineses emprendieron una expedición contra ellos de mutuo acuerdo, cada uno con sesenta naves. Y los focenses también armaron sus naves, en número de sesenta, y salieron al encuentro del enemigo en el llamado mar de Cerdeña; y cuando se enfrentaron en el combate naval, los focenses obtuvieron una victoria cadmea, por así decirlo, pues