eginetas. Junto a los sacas y frente a los atenienses, plateos y megarenses, colocó a los beocios, locrios, malios, tesalios y a los mil hombres de los focenses; pues no todos los focenses se habían pasado al bando de los medos, sino que algunos incluso apoyaban la causa de los helenos, hallándose encerrados en el Parnasostos; y partiendo de allí, saqueaban tanto al ejército de Mardonio como a los helenos que estaban con él. Asimismo, dispuso a los macedonios y a los que habitan en los alrrededores de Tesalia frente a los atenienses. 32. Estos que han sido nombrados eran los mayores de los pueblos que fueron alineados en orden por Mardonio, quiero decir, los más renombrados y de mayor consideración; pero había también en su ejército hombres de otros varios pueblos mezclados, de los frigios, tracios, misios, peonios y los demás; y entre ellos también algunos etíopes y, de los egipcios, los llamados hermotibios y calasirios, portadores de alfanjes, que son los únicos guerreros de todos los egipcios. A estos hombres, cuando él aún estaba en Faleron, los había hecho desembarcar de las naves en las que servían como combatientes, pues los egipcios no habían sido destinados a servir en el ejército de tierra que vino con Jerjes a Atenas. De los bárbaros, pues, había treinta miríadas, como se ha declarado antes; pero de los helenos que eran aliados de Mardonio nadie sabe cuál era el número, pues no fueron contados; mas por conjetura juzgo que estos se habían reunido en número de cinco miríadas. Estos que fueron colocados en formación unos junto a otros iban a pie; y la caballería fue dispuesta separada de ellos en un cuerpo
- Cuando todos hubieron quedado formados por naciones y por divisiones, al día siguiente ofrecieron sacrificios por ambas partes. Por parte de los helenos, el sacrificador era Tisámeno, hijo de Antíoco, pues este era quien acompañaba a este ejército como adivino. A este hombre los lacedemonios lo habían hecho miembro de su propio pueblo, siendo este eleo y del linaje de