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XXVII. Diario de Mina Harker

el último caballo que conseguimos tendrá que continuar con nosotros, ya que tal vez no podamos cambiarlo. Consiguió dos además de los dos que cambiamos, de modo que ahora llevamos un rudimentario tiro de cuatro. Los queridos caballos son pacientes y buenos, y no nos dan problemas. No nos preocupan otros viajeros, así que incluso yo puedo conducir. Llegaremos al desfiladero con luz natural; no queremos llegar antes. Así que nos lo tomamos con calma y cada uno descansa un buen rato por turnos. Oh, ¿qué nos traerá el mañana? Vamos a buscar el lugar donde mi pobre amado sufrió tanto. Dios quiera que seamos guiados correctamente, y que Él se digne velar por mi esposo y por los seres queridos de ambos, que se encuentran en tan mortal peligro. En cuanto a mí, no soy digna ante Sus ojos. ¡Ay!, soy impura aSu vista, y lo seré hasta que Él se digne dejarme comparecer ante Él como una de aquellas personas que no han incurrido en Su

Memorándum de Abraham Van Helsing. 4 de noviembre. ⁠—Esto es para mi viejo y verdadero amigo John Seward, M.D., de Purfleet, Londres, por si acaso no llego a verle. Puede servir de explicación. Es de mañana, y escribo junto a un fuego que he mantenido vivo durante toda la noche, con la ayuda de la señora Mina. Hace frío, frío; tanto frío que el cielo gris y pesado está lleno de nieve, la cual, cuando caiga, se asentará para todo el invierno, ya que el suelo se está endureciendo para recibirla. Parece haber afectado a la señora Mina; ha estado tan embotada de cabeza todo el día que no parecía ella misma. ¡Duerme, y duerme, y duerme! Ella, que suele ser tan alerta, no ha hecho literalmente nada en todo el día; incluso ha perdido el apetito. No hace ninguna anotación en su pequeño diario, ella que escribe con tanta fidelidad en cada pausa. Algo me susurra que no todo va bien. Sin embargo, esta noche está más vif. Su largo sueño durante todo el día la ha refrescado y restaurado, pues ahora está tan dulce y radiante como siempre. A la puesta del sol intento hipnotizarla, mas

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