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nydus/The Age of InnocencePublic
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XV

El motivo ostensible de su aparición era el descubrimiento, la misma noche anterior, de una «casita perfecta», que no estaba en el mercado, la cual le iba como anillo al dedo, pero que se la quitarían de las manos al instante si no la aceptaba; y se mostraba efusivo en reproches fingidos por el baile que le había dado al huir justo cuando la había encontrado.

—Si tan solo este nuevo truco de hablar a través de un alambre estuviera un poco más cerca de la perfección, le habría contado todo esto desde la ciudad, y estaría calentándome los pies junto a la chimenea del club en este mismo minuto, en vez de ir tras usted pisando la nieve —se quejó, disfrazando una irritación real bajo una falsa apariencia de broma; y a partir de esta apertura, Madame Olenska desvió la conversación hacia la fantástica posibilidad de que un día pudieran en verdad hablarse de calle a calle, o incluso —¡increíble sueño!— de una ciudad a otra.

Esto arrancó a los tres alusiones a Edgar Poe y Julio Verne, y esos lugares comunes que brotan con naturalidad de los labios de los más inteligentes cuando están ganando tiempo y tratan sobre un nuevo invento en el que parecería ingenuo creer demasiado pronto; y la cuestión del teléfono los condujo de regreso sanos y salvos a la gran casa.

Mrs. van der Luyden aún no había regresado; y Archer se despidió y se fue a buscar el trineo, mientras Beaufort seguía a la condesa Olenska hacia el interior de la casa.

Era probable que, por poco que los van der Luyden alentasen las visitas sin anunciar, pudiera contar con que lo invitaran a cenar y lo mandaran de regreso a la estación para tomar el tren de las nueve; pero no conseguiría ciertamente nada más, pues para sus anfitriones sería inconcebible que un caballero que viajaba sin equipaje quisiera pasar la noche, y les desagradaría proponérselo a una persona con la que mantenían relaciones de tan limitada cordialidad como Beaufort.

Beaufort sabía todo esto, y debía de haberlo previsto; y el hecho de haber emprendido el largo viaje por tan pequeña recompensa daba la medida de

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