ha puesto tan irritable.… Los indicios por cierto no han faltado; pero puesto que pareces no querer aceptarlos de otros, te ofrezco este yo mismo, en la única forma en que la gente bien educada de nuestra clase puede comunicarse cosas desagradables: dándote a entender que sé que tienes la intención de ver a Ellen cuando estés en Washington, y que quizás vayas allí expresamente con ese propósito; y que, puesto que seguro que la vas a ver, deseo que lo hagas con mi plena y explícita aprobación, y que aproveches la oportunidad para hacerle saber a qué es probable que conduzca la línea de conducta a la que la has
Su mano aún estaba sobre la llave de la lámpara cuando la última palabra de este mensaje mudo llegó hasta ella. Bajó la mecha, levantó el globo y sopló sobre la llama moribunda.
—Huelen menos si uno los apaga —explicó ella, con su brillante aire doméstico.
En el umbral se volvió y se detuvo a esperar su beso.