Esta noticia asombró al lama, que entonces no sabía cuán religiosamente cumplía Kim el contrato hecho con Mahbub Ali, y ratificado por la fuerza por el coronel Creighton …
“No hay forma de retener al joven poni lejos del juego”, dijo el mercader de caballos cuando el coronel señaló que andar vagabundeando por la India en época de vacaciones era absurdo.
“Si se le niega el permiso para ir y venir a su antojo, se tomará a burla la negativa. Entonces, ¿quién ha de atraparlo? Coronel Sahib, solo una vez cada mil años nace un caballo tan bien adaptado para el juego como este potro nuestro. Y necesitamos hombres”.