> The cautious captain’s better than the bold.Y «Lo que está suficientemente bien hecho, está hecho con suficiente rapidez».
Solía decir también que
“nunca se debe emprender una batalla o una guerra, a menos que la perspectiva de ganancia supere al temor de la pérdida. Pues —decía— los hombres que persiguen pequeñas ventajas con no pequeño riesgo se parecen a aquellos que pescan con un anzuelo de oro, cuya pérdida, si el hilo llegara a romperse, jamás podría ser compensada por todos los peces que lograsen pescar”.
XXVI.
Obtuvo cargos públicos antes de la edad legalmente requerida para desempeñarlos; y algunos de ellos, además, de naturaleza inédita y vitalicios. Se apoderó del consulado a los veinte años de edad, acantonando a sus legiones de manera amenazante cerca de la ciudad y enviando delegados para exigirlo en nombre del ejército. Ante las vacilaciones del senado, (89) un centurión llamado Cornelio, que encabezaba la principal delegación, echando su capa hacia atrás y mostrando la empuñadura de su espada, tuvo la osadía de decir en la curia: «Esto lo hará cónsul, si vosotros no queréis».
Desempeñó su segundo consulado nueve años después; el tercero, tras un intervalo de tan solo un año, y ocupó el mismo cargo de forma consecutiva hasta el undécimo. A partir de este momento, aunque se le ofrecía el consulado con frecuencia, siempre lo rechazó, hasta que, tras un largo intervalo de nada