* * * * * * *Aunque nunca se había aprobado ninguna ley para regular la transmisión del poder imperial, la intención de transferirlo por descendencia lineal estaba implícita en la práctica de la adopción. Por la regla de la sucesión hereditaria, Británico, el hijo de Claudio, era el heredero natural del trono; pero fue desplazado por las artimañas de su madrastra, quien se las ingenió para procurárselo a su propio hijo, Nerón. Desde la época de Augusto, era costumbre de cada uno de los nuevos soberanos comenzar su reinado de un modo tendente a granjearse popularidad, por mucho que después todos ellos degeneraran de aquellos principios aparentes. No se sabe con certeza si esto procedía enteramente de la política, o si la naturaleza aún no estaba viciada por la embriaguez del poder absoluto; pero tales fueron los excesos en los que después se precipitaron, que apenas podemos eximir a ninguno de ellos, salvo, quizás, a Claudio, de la imputación de una gran depravación original. * El temperamento vicioso de Tiberio era conocido por su propia madre, Livia; * el de Calígula había sido evidente para quienes le rodeaban desde su infancia; * Claudio parece haber tenido de forma natural una mayor tendencia a la debilidad que al vicio; * pero la maldad inherente a Nerón fue descubierta a una edad temprana