Mesala): > «Habiendo llegado ya a la cumbre de mis deseos, oh Padres Conscriptos 195, ¿qué otra cosa tengo que pedir a los Inmortales (116) Dioses, sino que esta vuestra afectuosa disposición hacia mí perdure hasta el último momento de
LIX. Al médico Antonio Musa, que le había curado de una peligrosa enfermedad, le levantaron una estatua cerca de la de Esculapio mediante suscripción popular.
Algunos padres de familia ordenaron en sus testamentos que sus herederos condujeran víctimas al Capitolio, llevando delante una tablilla, y cumplieran sus votos «porque Augusto aún vivía».
Algunas ciudades italianas señalaron el día en que las visitó por primera vez para que fuera en adelante el principio de su año.
Y la mayor parte de las provincias, además de erigir templos y altares, instituyeron juegos en su honor, para celebrarlos en la mayoría de las ciudades cada cinco años.
LX. Los reyes, sus amigos y aliados, edificaron ciudades en sus respectivos reinos a las que dieron el nombre de Cesarea; y todos de común acuerdo resolvieron terminar, a expensas de todos, el templo de Júpiter Olímpico, en Atenas, que había sido comenzado mucho tiempo antes, y consagrarlo a su Genio.
Con frecuencia también abandonaban sus reinos, depusieran las insignias de la realeza, y vistiendo la toga, lo acompañaban y le rendían sus respetos diariamente, a la manera de clientes hacia sus patronos; no solo en Roma, sino cuando viajaba por las provincias.
LXI. Habiendo dado cuenta de este modo de la manera en que desempeñó sus cargos públicos, tanto civiles como militares, y de su