le darán la trayectoria del difunto, el capitán Peter Carey. Nació en el 45; tenía cincuenta años. Fue un audaz y exitoso cazador de focas y ballenas. En 1883 mandó el ballenero a vapor Sea Unicorn, de Dundee. Por entonces había realizado varios viajes exitosos de manera consecutiva, y al año siguiente, en 1884, se retiró. Después de eso viajó durante unos años y, finalmente, compró una pequeña finca llamada Woodman’s Lee, cerca de Forest Row, en Sussex. Allí ha vivido durante seis años, y allí murió justo hoy hace una semana.
“Había algunos puntos de lo más singulares en aquel hombre. En la vida ordinaria, era un puritano estricto, un tipo silencioso y sombrío. Su hogar se componía de su esposa, su hija, de veinte años, y dos criadas. Estas últimas cambiaban continuamente, pues nunca era un puesto muy alegre y a veces llegaba a ser insoportable. El hombre era un borracho