la casa. Un examen de su habitación puso de manifiesto que no se había dormido en la cama, que una caja fuerte que había en ella estaba abierta, que una serie de documentos importantes estaban esparcidos por la estancia y, por último, que había indicios de una lucha homicida, al encontrarse leves rastros de sangre dentro de la habitación y un bastón de roble que también mostraba manchas de sangre en la empuñadura. Se sabe que el señor Jonas Oldacre había recibido una visita tardía en su dormitorio aquella noche, y el bastón encontrado ha sido identificado como propiedad de esta persona, que es un joven abogado londinense llamado John Hector McFarlane, socio menor de Graham and McFarlane, con despacho en 426 de Gresham Buildings, E. C. La policía cree poseer pruebas que aportan un móvil muy convincente para el crimen y, en definitiva, no cabe duda de que se producirán acontecimientos sensacionales. > > “Más tarde.—Se rumorea al cierre de esta edición que el señor John Hector McFarlane ha sido efectivamente detenido bajo la acusación del asesinato del señor Jonas Oldacre. Al menos es seguro que se ha emitido una orden de detención. Ha habido más y siniestros acontecimientos en la investigación de Norwood. Además de los indicios de lucha en la habitación del desafortunado constructor, se sabe ahora que los balconcillos franceses de su dormitorio (que está en la planta baja) se encontraban abiertos, que había marcas como si un objeto voluminoso hubiera sido arrastrado hacia la pila de leña y, por último, se afirma que se han encontrado restos carbonizados entre las cenizas de carbón del fuego. La teoría de la policía es que se ha cometido un crimen de lo más sensacional, que la víctima fue apaleada hasta la muerte en su
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La aventura del constructor de Norwood
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