Todos los Linton sobre la faz de la tierra podrían disolverse en la nada antes de que yo pudiera consentir en abandonar a Heathcliff. ¡Oh, eso no es lo que pretendo, eso no es lo que quiero decir! ¡No sería la señora Linton si se exigiera tal precio! Él será para mí lo mismo que ha sido durante toda su vida. Edgar debe sacudirse su antipatía y tolerarlo, al menos. Lo hará, cuando conozca mis verdaderos sentimientos hacia él. Nelly, veo que ahora me crees una miserable egoísta; pero ¿nunca se te ocurrió que, si Heathcliff y yo nos casáramos, seríamos unos pordioseros? En cambio, si me caso con Linton, puedo ayudar a Heathcliff a ascender y sacarlo del poder de mi hermano.
—¿Con el dinero de su marido, señorita Catherine? —le pregunté—. Hallará que no es tan manejable como calcula; y, aunque apenas soy juez, creo que ese es el peor motivo que ha dado hasta ahora para ser la esposa del joven Linton.
—No lo es —replicó ella—; ¡es el mejor! Los otros fueron la satisfacción de mis caprichos: y también por el bien de Edgar, para satisfacerle a él. Este es por el bien de alguien que encarna en su persona mis sentimientos hacia Edgar y hacia mí misma. No sé cómo expresarlo; pero seguramente tú y todo el mundo tenéis la idea de que existe o debería existir una vida vuestra más allá de vosotros mismos. ¿De qué serviría mi creación si yo estuviera enteramente contenida aquí? Mis grandes miserias en este mundo han sido las miserias de Heathcliff, y las he observado y sentido todas desde el principio; mi gran pensamiento al vivir es él mismo. Si todo lo demás pereciera y él quedara, yo seguiría siendo; y si todo lo demás quedara y él fuera aniquilado, el universo se convertiría en un gigantesco desconocido: no me parecería parte de él. Mi amor por Linton es como el follaje en los bosques: el tiempo lo cambiará, bien lo sé, como el invierno cambia los árboles. Mi amor por Heathcliff se asemeja a las rocas eternas que hay debajo: fuente de poca alegría visible, pero