Sonrisas de inteligencia cruzaron entre ella y el caballero al dirigir una primera mirada hacia la señorita Fairfax; pero era de lo más prudente evitar el habla. Él le dijo que había estado impaciente por salir del comedor —odiaba estar sentado mucho tiempo—, que siempre era el primero en levantarse cuando podía; que su padre, el señor Knightley, el señor Cox y el señor Cole se habían quedado muy ocupados con asuntos de la parroquia; que, sin embargo, mientras él se había quedado, había sido bastante agradable, ya que en general los había encontrado un grupo de hombres sensatos y caballerosos; y habló tan bien de Highbury en conjunto —lo consideraba tan pródigo en familias agradables— que Emma empezó a sentir que había solido despreciar el lugar un poco demasiado. Ella le interrogó acerca de la sociedad en Yorkshire —la extensión de la vecindad en torno a Enscombe y cosas por el estilo—, y pudo deducir por sus respuestas que, por lo que respecta a Enscombe, sucedían muy pocas cosas, que sus visitas se daban entre un círculo de grandes familias, ninguna muy cercana; y que, incluso cuando las fechas estaban fijadas y las invitaciones aceptadas, cabía la posibilidad de que la señora Churchill no tuviera la salud y el ánimo para ir; que se hacían el propósito de no visitar a ninguna persona nueva; y que, aunque él tenía sus compromisos independientes, no era sin dificultad, sin una habilidad considerable a veces, como lograba escaparse o presentar a un conocido por una noche.
Vio que Enscombe no podía satisfacer, y que Highbury, tomado en su mejor momento, podía complacer razonablemente a un joven que tenía en su casa más retiro del que le gustaba. Su importancia en Enscombe era muy evidente. No presumía, pero se desprende con naturalidad que él había persuadido a su tía donde su tío no podía hacer nada, y ante las risas y observaciones de ella, reconoció que creía que (salvo en uno o dos puntos) con el tiempo podría persuadirla de cualquier cosa. Uno de aquellos puntos en los que su influencia había fracasado fue el que