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Capítulo XLII

Experimentaba todo el legítimo orgullo y la satisfacción que su parentesco con el actual y futuro propietario podía justificar con creces, al contemplar las respetables dimensiones y el estilo del edificio, su situación idónea, adecuada y característica, baja y resguardada; sus amplios jardines que se extendían hasta unos prados bañados por un arroyo, del cual la Abadía, con todo el antiguo descuido de las vistas, apenas si divisaba un trozo; y su abundancia de árboles en hileras y alamedas que ni la moda ni la extravagancia habían arrancado.⁠—La casa era más grande que Hartfield, y totalmente distinta, ocupando una buena extensión de terreno, laberíntica e irregular, con muchas habitaciones cómodas y una o dos hermosas.⁠—Era exactamente como debía ser, y aparentaba lo que era⁠—y Emma sintió un respeto creciente hacia ella como residencia de una familia de tan auténtica hidalguía, de sangre y entendimiento inmaculados.⁠—John Knightley tenía algunos defectos de carácter; pero Isabella se había unido a él de un modo irreprochable. No les había dado ni hombres, ni nombres, ni lugares que pudieran hacer sonrojar a nadie. Eran sensaciones agradables, y ella paseó de un lado a otro abandonándose a ellas hasta que fue necesario hacer lo mismo que los demás y reunirse junto a los fresales.⁠—Todo el grupo estaba congregado, a excepción de Frank Churchill, a quien se esperaba de un momento a otro desde Richmond; y la señora Elton, con todo su equipo de felicidad, su gran sombrero y su cesta, estaba más que lista para tomar la iniciativa al cosechar, aceptar o hablar⁠—fresas, y solo fresas, era ahora lo único en que se podía pensar o de lo que se podía hablar⁠—.⁠—«La mejor fruta de Inglaterra⁠—la favorita de todo el mundo⁠—siempre saludable.⁠—Estos, los mejores bancales y las mejores variedades.⁠—Encantador recolectarlas uno mismo⁠—la única manera de disfrutarlas de verdad.⁠—La mañana sin duda el mejor momento⁠—nunca se cansa uno⁠—toda variedad es buena⁠—las fresas almizcladas infinitamente superiores⁠—no hay comparación⁠—las otras apenas comestibles⁠—las almizcladas muy escasas⁠—se prefiere la chilena⁠—la fresa blanca de bosque el mejor sabor de todos⁠—precio de las fresas en

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