de que sí. Es la ternura de corazón lo que hace que mi querido padre sea tan querido por todos, lo que le da a Isabella toda su popularidad. Yo no la tengo, pero sé cómo valorarla y respetarla. Harriet me es superior en todo el encanto y toda la felicidad que esta otorga. ¡Querida Harriet! No te cambiaría por la mujer más lúcida, previsora y de mejor juicio que respire sobre la tierra. ¡Oh, la frialdad de una Jane Fairfax! Harriet vale por cien de esas. Y como esposa —la esposa de un hombre sensato—, no tiene precio. No menciono nombres, ¡pero afortunado el hombre que cambie a Emma por
Table of Contents
Capítulo XXXI
332