haber sido un sueño. Soy un gran soñador. Sueño con todo el mundo en Highbury cuando estoy fuera, y cuando ya he repasado a mis amigos más allegados, entonces empiezo a soñar con el señor y la señora Perry.
—Es curioso, sin embargo —observó su padre—, que hayas tenido un sueño tan coherente y relacionado con personas en las que no es muy probable que estuvieras pensando en Enscombe. ¡Que Perry se ponga coche! Y que su mujer le convenza para ello por el cuidado de su salud... exactamente lo que ocurrirá, no me cabe duda, tarde o temprano; solo que un poco prematuro. ¡Qué aire de probabilidad atraviesa a veces un sueño! Y en otras, ¡qué cúmulo de absurdidades! Bueno, Frank, tu sueño demuestra sin duda que Highbury está en tus pensamientos cuando estás ausente. Emma, tú eres una gran soñadora, ¿creo?
Emma estaba fuera de su alcance. Se había adelantado a sus invitados para preparar a su padre ante la aparición de estos, y estaba más allá del alcance de la indirecta del señor Weston.
—Pues, a decir verdad —exclamó la señorita Bates, que llevaba los últimos dos minutos intentando en vano hacerse oír—, si he de hablar sobre este tema, no se puede negar que el señor Frank Churchill pudo haber... no quiero decir que no lo soñara... estoy segura de que a veces tengo los sueños más extraños del mundo..., pero si se me interroga al respecto, debo reconocer que hubo una idea así la primavera pasada; pues la propia señora Perry se lo mencionó a mi madre, y los Coles lo sabían tan bien como nosotras..., pero era un absoluto secreto, que no conocía nadie más, y en el que solo se pensó durante unos tres días.
La señora Perry tenía muchísimo interés en que él tuviera un carruaje, y una mañana fue a ver a mi madre con el ánimo por las nubes porque creía que lo había conseguido. Jane, ¿no te acuerdas de que la abuela nos lo contó al volver a casa? No recuerdo a dónde habíamos estado