agradezco”.
“Bueno—pero si surgiera alguna dificultad, mi ama de llaves es sumamente hábil”.
“Respondo de que la mía se cree tan lista como la que más, y desdeñaría la ayuda de cualquiera”.
—Desearía que tuviéramos un burro. Lo ideal sería que viniéramos todos en burro, Jane, la señorita Bates y yo, y mi caro sposo caminando al lado. De verdad tengo que hablar con él sobre la compra de un burro. En la vida campestre me parece algo así como una necesidad; porque, por muchos recursos que tenga una mujer, no es posible que esté siempre encerrada en casa; y las caminatas muy largas, ya sabes... en verano hay polvo, y en invierno hay barro.
—No encontrará ni lo uno ni lo otro entre Donwell y Highbury. El camino de Donwell nunca tiene polvo, y ahora está completamente seco. Venga en burro, de todos modos, si lo prefiere. Puede pedir prestado el de la señora Cole. Quisiera que todo fuera lo más de su agrado posible.