Emma no habría sonreído por nada del mundo, y se limitó a decir: «¿Se ha ido el señor Elton a pie a Donwell? Tendrá un paseo caluroso».
—¡Oh! no, es una reunión en el Crown, una reunión de rutina. Weston y Cole también estarán ahí; pero uno suele hablar solo de los que mandan.—Me imagino que el señor E. y Knightley hacen lo que les da la gana.
—¿No se habrá equivocado de día? —dijo Emma—. Estoy casi segura de que la reunión en el Crown no es hasta mañana. El señor Knightley estuvo ayer en Hartfield y habló de ella como para el sábado.
“¡Oh! no, la reunión es sin duda hoy”, fue la brusca respuesta, que denotaba la imposibilidad de cualquier error por parte de la señora Elton.—“Yo bien creo”, continuó, “que esta es la parroquia más fastidiosa que jamás ha existido. Jamás habíamos oído hablar de tales cosas en Maple Grove”.
—Tu parroquia de