CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/The Story of My Experiments with TruthPublic
Página 251 de 721
Table of Contents

En la India

sobres, etc. Pero ideé un plan mucho más sencillo. Reuní a todos los niños de mi vecindario y les pedí que ofrecieran voluntariamente dos o tres horas de trabajo por la mañana, cuando no tenían escuela. Ellos accedieron de buena gana a hacerlo. Prometí bendecirles y darles, como recompensa, sellos de correos usados que había coleccionado. Terminaron el trabajo en un abrir y cerrar de ojos. Ese fue mi primer experimento teniendo a niños pequeños como voluntarios. Dos de aquellos pequeños amigos son hoy mis colaboradores.

Por entonces estalló la peste en Bombay y cundió el pánico por todas partes. Temíase un brote en Rajkot. Como sentía que podía ser de alguna utilidad en el departamento de saneamiento, ofrecí mis servicios al Estado. Fueron aceptados y se me incluyó en el comité designado para estudiar el asunto. Hice especial hincapié en la limpieza de los retretes, y el comité decidió inspeccionarlos en cada calle. La gente humilde no puso objeción a que se inspeccionaran sus letrinas y, lo que es más, llevó a cabo las mejoras que se le sugirieron. Pero cuando fuimos a inspeccionar las casas de la alta sociedad, algunos incluso nos negaron la entrada, por no hablar de escuchar nuestras sugerencias. Era nuestra experiencia común que los retretes de los ricos estaban más sucios. Eran oscuros, apestaban y hedían a inmundicia y gusanos. Las mejoras que sugeríamos eran muy sencillas, por ejemplo: poner cubos para los excrementos en lugar de dejar que cayeran al suelo; procurar que la orina también se recogiera en cubos, en vez de permitir que se filtrara en la tierra, y derribar el tabique entre las paredes exteriores y los retretes, para dar a estos más luz y aire y permitir que el barrendero los limpiara debidamente.

251