Reflexioné detenidamente sobre las dificultades a las que podría tener que enfrentarme. Pero no quería dejar ninguna rendija. Repasé mentalmente qué sucedería en caso de enfermedad, si contabilizaba la medicina entre los cinco artículos y no hacía ninguna excepción a favor de alimentos especiales. Finalmente decidí que no habría excepciones bajo ningún concepto.
He estado bajo estos votos durante ya trece años. Me han sometido a una dura prueba, pero puedo dar fe de que también me han servido de escudo. Soy de la opinión de que me han añadido unos cuantos años de vida y me han librado de más de una enfermedad.