A la familia Phoenix se le habían asignado alojamientos separados en Shantiniketan. Maganlal Gandhi estaba al frente de ella, y se había propuesto asegurarse de que todas las reglas del Ashram de Phoenix se cumplieran escrupulosamente. Vi que, a fuerza de su amor, conocimiento y perseverancia, había hecho sentir su fragancia en todo Shantiniketan.
Andrews estaba allí, y también Pearson. Entre los profesores bengalíes con los que entramos en contacto bastante estrecho estaban Jagadanandbabu, Nepalbabu, Santoshbabu, Kshitimohanbabu, Nagenbabu, Sharadbabu y Kalibabu.
Como es mi costumbre, enseguida me mezclé con los profesores y estudiantes, y los involucré en un debate sobre la autoayuda.
Le planteé a los profesores que, si ellos y los muchachos prescindían de los servicios de cocineros pagos y cocinaban sus propios alimentos, esto le permitiría al cuerpo docente controlar la cocina desde el punto de vista de la salud física y moral de los chicos, y les brindaría a los estudiantes una lección práctica de autoayuda.
Uno o dos de ellos se mostraron inclinados a negar con la cabeza. Algunos aprobaron firmemente la propuesta. Los muchachos la recibieron con agrado, aunque solo fuera por su gusto instintivo por la novedad. Así que pusimos en marcha el experimento.
Cuando invité al Poeta a expresar su opinión, dijo que no le parecía mal siempre y cuando los profesores estuvieran a favor. A los muchachos les dijo: «El experimento contiene la clave del swaraj».
Pearson empezó a desgastar su cuerpo para lograr que el experimento fuera un éxito. Se entregó a él con entusiasmo. Se formó un grupo para cortar verduras, otro para limpiar el grano, y así sucesivamente. Nagenbabu y otros se encargaron de la limpieza higiénica