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nydus/Lady Chatterley’s LoverPublic
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VI

sexo, sobre todo… ¡nada! Decídete a aceptarlo y habrás resuelto el problema. El sexo y un cóctel: ambos duraban más o menos lo mismo, producían el mismo efecto y venían a ser prácticamente lo mismo.

Pero un niño, ¡un bebé!, eso era todavía una sensación. Probaría con mucho tiento ese experimento. Estaba el hombre a quien considerar, y era curioso, no había un hombre en el mundo cuyos hijos una quisiera. ¡Los hijos de ¡Qué idea tan repulsiva! ¡Como si le diera un hijo a un conejo! ¿Tommy Dukes?… él era muy simpático, pero de algún modo no podías asociarlo con un bebé, con otra generación. Él terminaba en sí mismo. Y de entre todos los demás conocidos de Clifford, que eran bastante numerosos, no había un hombre que no le inspirara desprecio cuando pensaba en tener un hijo de él. Había varios que habrían sido de lo más posibles como amantes, incluso Mick. ¡Pero dejar que te engendraran un hijo! ¡Uf! Humillación y abominación.

¡Así que eso fue todo!

No obstante, Connie tenía al niño presente en el fondo de su mente. ¡Espera! ¡espera! Cerniría a las generaciones de hombres en su cedernal, a ver si encontraba uno que sirviera.⁠—«Id por las calles y por los atajos de Jerusalem, y mirad si halláis hombre .» Había sido imposible hallar un hombre en la Jerusalén del profeta, aunque había miles de seres humanos machos. ¡Pero un hombre ! C’est une autre chose!

Tenía la corazonada de que tendría que ser un extranjero: no un inglés, y mucho menos un irlandés. Un extranjero de verdad.

¡Pero espera! ¡Espera! El próximo invierno llevaría a Clifford a Londres; al invierno siguiente se lo llevaría al extranjero, al sur de Francia, a Italia. ¡Espera! No tenía prisa por lo del hijo. Ese era su asunto privado, y el único punto en el que, a su extraña manera de mujer, hablaba tan en serio que le llegaba al fondo del alma. ¡No iba a arriesgarse con el primero que pasara, faltaría más! Uno podía echarse un amante en casi cualquier momento, pero un hombre que le engendrara un hijo a una… ¡espera!

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