CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Lady Chatterley’s LoverPublic
EspañolEnglish
Página 352 de 499
Table of Contents

XV

Había una carta de Hilda en la bandeja del desayuno.

«Father is going to London this week, and I shall call for you on Thursday week, June 17th. You must be ready so that we can go at once. I don’t want to waste time at Wragby, it’s an awful place. I shall probably stay the night at Retford with the Colemans, so I should be with you for lunch Thursday. Then we could start at teatime, and sleep perhaps in Grantham. It is no use our spending an evening with Clifford. If he hates your going, it would be no pleasure to him.»

¡De modo que! Volvían a moverla por el tablero como a un peón.

A Clifford le desagradaba que ella se fuera, pero solo porque no se sentía seguro en su ausencia. La presencia de ella, por alguna razón, lo hacía sentirse seguro y libre para dedicarse a sus ocupaciones.

Pasaba mucho tiempo en las minas, bregando en espíritu con los problemas casi desesperantes de extraer su carbón de la manera más económica y luego venderlo una vez extraído. Sabía que debía encontrar alguna manera de usarlo, o transformarlo, para no tener que venderlo, o para no sufrir el disgusto de no poder venderlo.

Pero si generaba energía eléctrica, ¿podría venderla o usarla? Y convertirlo en petróleo era aún demasiado costoso y complejo. Para mantener viva la industria, tenía que haber más industria, como una locura.

Era una locura, y se necesitaba un loco para tener éxito en ella. Bueno, él estaba un poco loco. Connie lo creía así. Su misma intensidad y agudeza

352