CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Lady Chatterley’s LoverPublic
Página 129 de 499
Table of Contents

VII

De modo que la indemnización fue de tan solo trescientas libras, y lo hicieron pasar más como un regalo que como una compensación legal, porque en realidad la culpa era del propio difunto. Y no le quisieron dar el dinero de golpe; ella quería montar una tiendecita. Pero dijeron que sin duda se lo gastaría, ¡tal vez en bebida! Así que tenía que retirarlo a razón de treinta chelines a la semana. Sí, tenía que ir todos los lunes por la mañana a las oficinas y estar allí un par de horas esperando su turno; sí, durante casi cuatro años fue todos los lunes.

¿Y qué podía hacer ella con dos niñitos a su cargo?

Pero la madre de Ted fue muy buena con ella. Cuando el bebé ya daba sus primeros pasos, le cuidaba a los dos niños durante todo el día, mientras ella, Ivy Bolton, iba a Sheffield, asistía a clases de primeros auxilios y luego, al cuarto año, hizo incluso un curso de enfermería y obtuvo el título.

Estaba decidida a ser independiente y mantener a sus hijos.

Así que fue ayudante en el hospital de Uthwaite, un sitio pequeño, durante un tiempo.

Pero cuando la Compañía, la Compañía Carbonera de Tevershall, en realidad Sir Geoffrey, vio que podía apañárselas sola, fueron muy buenos con ella, le dieron la enfermería parroquial y la apoyaron, eso se lo reconocía.

Y lo había hecho desde entonces, hasta que ahora ya le pesaba un poco, necesitaba algo un poco más ligero, con tanto trote de un lado para otro como exigía ser enfermera rural.

—Sí, la Compañía se ha portado muy bien conmigo, siempre lo digo. Pero nunca podré olvidar lo que dijeron de Ted, porque era un

129