en particular—; > ¡verdaderamente maravilloso, muchachos! Aquí me tienen sirviendo desde hace dieciséis años, y una cosa así jamás me había pasado. Cuando nos mandaron a formar en la lista yo estaba bien, pero en el «parque», ahí de repente me agarra, y me agarra y me agarra, y me bota al suelo, al suelo sin más rodeos, ¡y yo ni supe cómo me quedé dormido, muchachos! Deben de haber sido los sabañones
—Bien es verdad que apenas logré despertarte —dijo Antónov, mientras se calzaba la bota—. ¡Tuve que empujar y empujar, tal si hubieras sido un tronco!
—¡Imagínate ahora —dijo Velenchuk—, si hubiera estado borracho ahora!…
—Eso es exactamente igual que una mujer que tuvimos en el pueblo —empezó Chikín—; apenas se bajó de la estufa en dos años. Una vez empezaron a despertarla —creían que estaba dormida— y ya estaba muerta. Le solía dar por entrar en ese sopor. ¡Así son las cosas, viejo!
—Y bien, Chikin,