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CAPÍTULO XV. DE OTRAS LEYES DE NATURALEZA

Quien por tanto quebranta su Pacto, y consecuentemente declara que cree poder hacerlo razonablemente, no puede ser recibido en ninguna Sociedad que se una para la Paz y la defensa, sino por el error de quienes lo reciben; ni una vez recibido, ser retenido en ella sin percatarse del peligro de su error; errores tales con los que un hombre no puede contar razonablemente como medios de su seguridad; y por tanto, si es abandonado o expulsado de la Sociedad, perece; y si vive en Sociedad, es por los errores de otros hombres, que no pudo prever ni computar; y consecuentemente en contra de la razón de su propia conservación; y así, todos los hombres que no contribuyen a su destrucción, lo toleran únicamente por ignorancia de lo que es bueno para ellos mismos.

En cuanto a la instancia de obtener la segura y perpetua felicidad del Cielo por cualquier camino, es frívola, ya que solo hay un camino imaginable, y este no es la violación, sino el cumplimiento del Pacto.

Y por lo que respecta al otro modo de alcanzar la Soberanía mediante la Rebelión; es manifiesto que, aunque el éxito acompañe al hecho, como no puede esperarse razonablemente, sino más bien lo contrario; y como al conseguirla de ese modo se enseña a otros a alcanzarla de igual manera, el intento de lograrlo es contrario a la razón.

La justicia, por tanto, es decir, el cumplimiento del Pacto, es una Regla de la Razón, mediante la cual se nos prohíbe hacer cualquier cosa destructiva para nuestra vida; y, por consiguiente, una Ley de la Naturaleza.

Hay algunos que van más lejos; y no quieren que la Ley de Naturaleza sean aquellas Reglas que conducen a la conservación de la vida del hombre en la tierra, sino a la consecución de una felicidad eterna después de la muerte; a lo cual piensan que la violación del Pacto puede conducir, y consiguientemente ser justa y razonable; (tales son los que piensan que es obra de mérito matar, deponer o rebelarse contra el Poder Soberano constituido sobre ellos por su propio consentimiento).

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