Ahora bien, puesto que Esdras era el Sumo Sacerdote, y el Sumo Sacerdote era su Soberano Civil, es manifiesto que las Escrituras nunca se convirtieron en leyes sino por el Poder Soberano Civil.
El Nuevo Testamento comenzó a ser canónico bajo soberanos cristianos
Por los escritos de los Padres que vivieron en el tiempo anterior a que la religión cristiana fuera recibida y autorizada por el emperador Constantino, podemos hallar que los libros que ahora tenemos del Nuevo Testamentofueron tenidos por los cristianos de aquel tiempo (excepto unos pocos, respecto a cuya paucidad el resto fue llamado Iglesia Católica, y otros, herejes) por los dictados del Espíritu Santo; y, consecuentemente, por el canon o regla de fe; tal era la reverencia y opinión que tenían de sus maestros; así como, en general, la reverencia que los discípulos profesan a sus primeros maestros, en toda clase de doctrina que de ellos reciben, no es pequeña.
Por tanto, no hay duda de que cuando San Pablo escribió a las iglesias que había convertido —o cualquier otro apóstol, o discípulo de Cristo— a aquellos que entonces habían abrazado a Cristo, recibieron esos escritos suyos como la verdadera doctrina cristiana. Pero en aquel tiempo, en que no el poder y la autoridad del maestro, sino la fe del oyente hacía que los recibieran, no fueron los apóstoles quienes hicieron sus propios escritos canónicos, sino que cada converso los hizo tales para sí mismo.
Pero la cuestión aquí no es lo que cualquier cristiano hizo Ley o Cánon para sí mismo (lo cual podía rechazar de nuevo, por el mismo derecho con que lo recibió); sino lo que fue hecho Cánon para ellos, de tal modo que sin injusticia no pudiesen hacer nada contrario a ello.