esto es, porque fue ordenado por Moisés para proseguir la obra que él mismo había comenzado (a saber, la introducción del pueblo de Dios en la tierra prometida), pero que, impedido por la muerte, no pudo terminar.
En el mesmo sentido se dice (Rom. 8.9): «Si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de él»; no queriendo significar con ello el Fantasma de Cristo, sino la Sumisión a su Doctrina. Así también (1 Juan 4.2): «En esto conoceréis el Espíritu de Dios; todo Espíritu que confiesa que Jesucristo es venido en carne, es de Dios»; por lo cual se entiende el Espíritu de un cristianismo no fingido, o la Sumisión a ese Artículo principal de la fe cristiana, de que Jesús es el Cristo, lo cual no puede interpretarse de un Fantasma.
Asimismo estas palabras (Lucas 4.1.) “Y Jesús lleno del Espíritu Santo” (esto es, como se expresa en Mat. 4.1. y Marc. 1.12., “del Espíritu Santo”), pueden entenderse como el celo por hacer la obra para la cual fue enviado por Dios el Padre: pero interpretarlo como un fantasma [ghost], es decir que Dios mismo (pues tal era nuestro Salvador) estaba lleno de Dios; lo cual es muy impropio e insignificante.
Cómo llegamos a traducir Spirits por la palabra Ghosts, que no significa nada, ni en el cielo ni en la tierra, sino los habitantes imaginarios del cerebro humano, no lo examino: pero digo esto: que la palabra Spirit en el texto no significa tal cosa; sino, o propiamente una sustancia real, o metafóricamente, alguna habilidad extraordinaria o afecto de la mente, o del cuerpo.
Séptimamente, Para los Cuerpos Aéreos
Los Discípulos de Cristo, viéndole andar sobre el mar (Mat. 14.26 y Mar. 6.49), supusieron que era un Espíritu, queriendo significar con ello un Cuerpo Aéreo, y no un Fantasma: pues se dice que todos le vieron; lo