hebraísmos, por la Palabra de Dios se entiende a menudo, no aquello que es hablado por Dios, sino concerniente a Dios, y a su gobierno; es a saber, la Doctrina de la Religión: De tal modo, que es todo uno decir Logos Theou y Theologia; que es esa Doctrina que habitualmente llamamos Teología, como es manifiesto por los siguientes pasajes: (Hechos 13.46.) “Entonces Pablo y Bernabé hablaron con denuedo, y dijeron: A vosotros era necesario que se os hablase primero la palabra de Dios; mas puesto que la desecháis, y os juzgáis indignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles.” Aquello que aquí se llama la Palabra de Dios, era la Doctrina de la Religión cristiana; como aparece evidentemente por lo que precede. Y en (Hechos 5.20.) donde un ángel dice a los Apóstoles: “Id, y puestos en pie en el templo, hablad al pueblo todas las palabras de esta vida;” por las palabras de esta vida se entiende la Doctrina del Evangelio; como es evidente por lo que hicieron en el templo, y se expresa en el último versículo del mismo capítulo: “Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo:” En el cual lugar es manifiesto que Jesucristo era el sujeto de esta Palabra de Vida; o (lo que es todo uno) el sujeto de las Palabras de esta Vida Eterna que nuestro Salvador les ofreció. Así (Hechos 15.7.) la Palabra de Dios es llamada la Palabra del Evangelio, porque contiene la Doctrina del Reino de Cristo; y la misma Palabra (Rom. 10.8,9.) es llamada la Palabra de Fe; esto es, como allí se expresa, la Doctrina de Cristo venido y resucitado de los muertos. Asimismo (Mat. 13.19.) “Cuando alguno oye la palabra del reino;” esto es, la Doctrina del Reino enseñada por Cristo. Nuevamente, se dice que la misma Palabra (Hechos 12.24.) “crecía y se multiplicaba;” lo cual entender de la Doctrina evangélica es fácil, pero de la
Table of Contents
CAPÍTULO XXXVI. DE LA PALABRA DE DIOS, Y DE LOS PROFETAS
491