El mantenimiento de la Sociedad Civil depende de la Justicia; y la Justicia, del poder de Vida y Muerte, y de otras menores Recompensas y Castigos, residentes en aquellos que tienen la Soberanía de la República; es imposible que una República subsista cuando alguien que no sea el Soberano tiene el poder de otorgar mayores recompensas que la Vida, y de infligir mayores castigos que la Muerte.
Ahora bien, puesto que la Vida Eterna es una recompensa mayor que la Vida Presente, y el Tormento Eterno un castigo mayor que la Muerte Natural, es algo digno de ser bien considerado por todos los hombres que desean (obedeciendo a la Autoridad) evitar las calamidades de la Confusión y de la Guerra Civil, qué se entiende en la Sagrada Escritura por Vida Eterna y Tormento Eterno; y por qué ofensas, cometidas contra quién, los hombres han de ser Eternamente Tormentados; y por qué acciones han de obtener la Vida Eterna.