día del Juicio es el día de la Restauración del Reino de Dios; y en ese día es cuando san Pedro nos dice (2 Ped. 3, v. 7, 10, 12) que habrá la conflagración del mundo, en la cual los impíos perecerán; mas el remanente que Dios salvará pasará a través de ese fuego, ileso, y en él (así como la plata y el oro son refinados por el fuego apartándolos de su escoria) será probado y refinado de su idolatría, y se le hará invocar el nombre del Dios verdadero. Aludiendo a lo cual, san Pedro —entiéndase san Pablo— dice aquí que El Día (es decir, el Día del Juicio, el Gran Día de la venida de nuestro Salvador para restaurar el Reino de Dios en Israel) probará la doctrina de cada hombre, juzgando cuáles son Oro, Plata, Piedras Preciosas, Madera, Heno, Hojarasca; y entonces aquellos que hayan construido consecuencias falsas sobre el verdadero Fundamento verán sus doctrinas condenadas; sin embargo, ellos mismos se salvarán, y pasarán ilesos a través de este Fuego universal, y vivirán eternamente para invocar el nombre del Dios verdadero y único. En cuyo sentido no hay nada que no concuerde con el resto de la Sagrada Escritura, ni el más mínimo vislumbre del fuego del Purgatorio.
# En qué sentido otros artículos pueden llamarse necesarios
Pero alguno podrá preguntar aquí si no es tan necesario para la Salvación creer que Dios es Omnipotente; Creador del mundo; que Jesucristo ha resucitado; y que todos los demás hombres resucitarán de entre los muertos en el día final; como creer que Jesús Es El Cristo. A lo que respondo que lo son; y también muchos otros Artículos: pero son tales que están contenidos en este único, y pueden deducirse de él, con mayor o menor dificultad.