En los otros lugares, que aduce del Antiguo Testamento, no hay ni tan solo ninguna apariencia o color de prueba. Trae a colación cada texto en el que aparece la palabra Ira, o Fuego, o Ardor, o Purificación, o Limpieza, en caso de que alguno de los Padres lo haya aplicado retóricamente en un sermón a la doctrina del Purgatorio, ya creída.
El primer versículo del Salmo 37: «Señor, no me reprendas en tu furor, ni me castigues en tu ira»: ¿Qué tiene que ver esto con el Purgatorio, si Agustín no hubiera aplicado el furor al fuego del infierno, y la ira al del Purgatorio?
¿Y qué tiene que ver con el Purgatorio aquello del Salmo 66:12: «Pasamos por el fuego y por el agua, y nos sacaste a la abundancia»; y otros textos semejantes (con los que los doctores de aquellos tiempos pretendían adornar o ampliar sus sermones o comentarios), traídos a sus propósitos mediante la agudeza del ingenio?
# Lugares del Nuevo Testamento sobre el purgatorio respondidos
Pero él aduce otros pasajes del Nuevo Testamento que no son tan fáciles de responder: Y primero el de Mat. 12.32: