embargo, esto es establecido por un gran jurisconsulto como ley común de Inglaterra. > «Si un hombre —dice—, que es inocente, es acusado de felonía, y por miedo huye por la misma; aunque se absuelva judicialmente de la felonía; no obstante, si se descubre que huyó por la felonía, a pesar de su inocencia, perderá todos sus bienes, enseres, deudas y obligaciones. Pues en cuanto a la pérdida de los mismos, la ley no admitirá prueba alguna contra la presunción en derecho fundamentada en su huida». Aquí veis: Un Hombre Inocente, Judicialmente Absuelto, A Pesar de Su Inocencia, (cuando ninguna ley escrita le prohibía huir) tras su absolución, Sobre la Base de una Presunción en Derecho, condenado a perder todos los bienes que posee. Si la ley fundamenta en su huida una presunción del hecho (el cual era capital), la sentencia debió ser capital; si la presunción no era del hecho, ¿por qué entonces ha de perder sus bienes? Esto, por tanto, no es ley de Inglaterra; ni la condena se fundamenta en una presunción de derecho, sino en la presunción de los jueces. También va en contra de la ley decir que no se admitirá prueba alguna contra una presunción de derecho. Pues todos los jueces, soberanos y subordinados, si se niegan a escuchar la prueba, se niegan a hacer justicia; porque aunque la sentencia sea justa, los jueces que condenan sin escuchar las pruebas ofrecidas son jueces injustos; y su presunción no es sino prejuicio, el cual ningún hombre debe llevar consigo al tribunal de justicia, cualesquiera que sean los juicios precedentes o ejemplos que pretenda seguir. Hay otras cosas de esta naturaleza, en las que los juicios de los hombres se han visto pervertidos por confiar en los precedentes; pero esto
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CHAPTER XXVI. OF CIVILL LAWES
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