está bajo mi observación, le he oído pronunciar en su período eufórico opiniones que no sean caritativas». Y más adelante, el Dr. Dumas dice de todos esos estados de júbilo que «los sentimientos desinteresados y las emociones tiernas son los únicos estados afectivos que se hallan en ellos. La mente del sujeto está cerrada a la envidia, el odio y la vindictiva, y se halla totalmente transformada en benevolencia, indulgencia y piedad».
Existe, pues, una afinidad orgánica entre la alegría y la ternura, y su compañía en la vida santa no debe causar sorpresa en modo alguno. Junto con la felicidad, este incremento de la ternura se observa a menudo en las narraciones de conversión. > «Comencé a trabajar para los demás»;—«tuve un sentimiento más tierno hacia mi familia y mis amigos»;—«le hablé en el acto a una persona con la que había estado enfadado»;—«sentí compasión por todos y amé más a mis amigos»;—«sentí que todos eran mis amigos»;—éstas son tantas expresiones de los registros